Mis visitas al Jardín Botánico de Montreal siempre han sido un ritual para equilibrar mis energías. El encuentro con la naturaleza y sus formas tan variadas de disfrutarla ponen mi zen en sintonía y encuentro esa paz que tanto buscamos en medio de la vida cotidiana.

En uno de los veranos que recuerdo con más alegría pude ser testigo de una experiencia diferente. El jardín era escenario de una presentación denominada Mosaiculuta que recreaba diversas imágenes y escenarios hechos con árboles y naturaleza.

El recorrido permitía descubrir esculturas casi vivas de objetos, animales y personas que parecían contarte su historia. No recuerdo haber vivido una experiencia tan agradable paseando por un parque o un jardín que aquella vez.

Si pudiera describir algunos momentos memorables, evocaría al pastor con fiel mascota acompañante incansable que protegía el rebaño; la delicada y muy delgada geisha que tocaba acurrucada en sus piernas el shamisen (instrumento musical japonés) mientras deleitaba a las gruyas que la acompañaban o a la diosa que brotaba del suelo medio toro afuera para dejar caer desde sus manos un manantial de agua fresca que servía de espacio de juego de los entonados caballos del prado.

Si todo fue tan lindo y ya no lo puedo encontrar en el Jardín Botánico, ¿por qué contarlo entonces con tanto entusiasmo? Es simple, hay una nueva oportunidad de disfrutarlo como parte de las conmemoraciones del 150º aniversario de Canadá.

A partir del 1 de julio, el parque Jacques Cartier de Gatineau será el escenario de esta nueva oportunidad para disfrutar de una experiencia en la que se mezcla el arte, la naturaleza y la creatividad.

Son en promedio de 2h 30 de viaje en auto a ritmo tranquilo que vale la pena realizar. Los invito a descubrir conmigo esta nueva propuesta, estoy seguro que les va a encantar.

Disfruta tu viaje.

Por: Ricardo Ruiz

@RickTripHote

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